Historia

stemma francescano fontanina hall portone

El HOTEL RIVOLI y su Historia

El blasón en bajorrelieve de la Orden Religiosa de los Franciscanos junto con el original e imponente portal en madera e hierro de 1500, abren las puertas del Best Western Hotel Rivoli.

El núcleo central del edificio del Hotel Rivoli se remonta al siglo XIV d.c., ya desde 1500 era un conjunto dedicado a la acogida de peregrinos y viandantes anexado a un pequeño convento habitado por los frailes Franciscanos que pusieron en la cumbre del arco de entrada, su emblema que representaba dos brazos entrelazados y tendidos hacia la cruz, donde los dos brazos simbolizan las dos corrientes de la orden franciscana: la espiritual y la de los conventuales.

El actual Patio del hotel, delimitado por columnas de pietra serena, era en origen el Claustro del Convento: un patio rodeado por soportales para los paseos, la lectura y la vida común.Aquí en el antiguo Claustro es visibile un testimonio arquitectónico prerenacentista ofrecido por el arco de ogiva situado como entrada a una de las actuales habitaciones del Hotel.

Se remontan a la primera mitad de 1500 los cielorrasos de casetones bien conservados que cubren los salones del hall del Hotel Rivoli, donde todavía se puede admirar la fuente de piedra de 1561, en origen colocada en el interior del Claustro.

En cambio pertenecen a la segunda mitad de 1500, las elegantes bóvedas de arista, típicas formas arquitectónicas del Renacimiento Florentino, que se encuentran en la actual zona bar y en la gran sala de estar del hotel.
Siempre del periodo Renacentista es la fachada del Hotel con las ventanas del piso principal resaltadas por los importantes marcos en pietra serena.

Numerosos documentos de archivo y de catastro señalan las vivencias de las familias que se sucedieron como dueños del edificio, entre las cuales destaca el nombre del ilustre florentino Benvenuto Cellini (escultor, orfebre y escritor 1500-1571) que tuvo aquí su residencia y su laboratorio en 1540, cuando con cuarenta años volvió a su querida Florencia.

En 1920 el Arzobispo de Florencia concedió el edificio a la comunidad de las Monjas Canossiane (congregación fundada en Verona por la Beata Magdalenga de Canossa) que lo mantuvieron hasta 1963, cuando decidieron vender el inmueble a la señora florentina Mirra Vegni, fundadora del Best Western Hotel Rivoli y madre del actual propietario que justo con las Monjas Canossiane empezó sus cursos de estudio para luego hacer del arte de la acogida y de este hotel una de las más grandes pasiones de su vida.